Universidad Nacional de Córdoba
Facultad de Ciencias Químicas
La Universidad Nacional de Córdoba UNC) es la Universidad más antigua de Argentina. Sus comienzos se remontan al año 1600 lo que la convierte también en una de las primeras Universidades de América. Fue fundada en 1613 bajo la dirección de la orden de los Jesuitas para la enseñanza de Filosofía y Teología. En 1856 fue nacionalizada y un año después se fundó la Facultad de Teología y Derecho. En 1870, bajo la presidencia de Sarmiento, la Ciencia cobró impulso mediante la incorporación de profesores extranjeros. En 1873 abre sus puertas la Facultad de Ciencias Exactas, el Observatorio y el IMAF; y en 1877 se funda la Facultad de Medicina. Actualmente la UNC está formada por doce Facultades; numerosos Institutos, Escuelas y Centros dependientes de las Facultades o del Rectorado y dos colegios de enseñanza media. En sus Unidades Académicas se ofrecen más de 70 carreras de grado. Muchas de estas áreas cuentan con posgrados de Especialidades, Maestría y Doctorado en diferentes disciplinas. En 1959 se fundó el Instituto de Ciencias Químicas sobre la base del carácter propio que había ya adquirido la Escuela de Farmacia y Bioquímica, dependiente en ese momento de la Facultad de Medicina. En ese entonces, el Instituto funcionaba en el edificio frente al Rectorado ubicado en el centro de la ciudad de Córdoba. Posteriormente y debido a la necesidad de espacios más amplios para sus actividades de docencia e investigación, parte del Instituto fue trasladado a la Ciudad Universitaria. En 1971 fue elevado a la categoría de Facultad consolidándose en su seno el grupo de investigación más importante del interior del país en el área de la química, bioquímica y farmacia. Desde entonces, cada una de las diferentes gestiones han tratado de mejorar las carreras de grado así como de ampliar las ofertas de posgrado y de diversificar las líneas de investigación. Estas actividades fueron desarrollándose con la firme determinación de aumentar la capacidad edilicia y adecuarla al uso específico para laboratorios. En mayor o menor grado y de acuerdo a las capacidades de cada momento se fue ampliando el espacio físico disponible. En 1983 se inauguró el edificio de Ciencias I, donde se desarrollan las actividades prácticas de grado, dentro del concepto de maximizar los recursos compartiendo aulas y equipamiento de laboratorio para las diferentes asignaturas. En 1992 fue inaugurado el edificio de Ciencias II donde funcionan actualmente las actividades de investigación de los Departamentos de Química Orgánica y de Farmacia. Esto permitió el traslado del Departamento de Bioquímica Clínica desde el Hospital Nacional de Clínicas a la Ciudad Universitaria, marcando nítidamente el concepto integrador de la Facultad en el sentido de concentrar sus dependencias académicas en áreas próximas. Entre 1999 y 2000, el mejoramiento y expansión edilicia del edificio de Ciencias I incrementó la capacidad de la atención a alumnos, oficialía, área de cómputos, laboratorios de informática y laboratorios con equipamiento de alta tecnología para la enseñanza de grado superior. En mayo de 2001 se inaugura la primera etapa del nuevo edificio integrador de la Facultad, en la denominada Área de las Ciencias de la Ciudad Universitaria. El nuevo edificio, que está conectado al de Ciencias I, se diseñó de forma modular para permitir el futuro crecimiento. La nueva etapa de aproximadamente 2.000 metros cuadrados cubiertos asiste a las dependencias administrativas de Decanato, al Departamento de Farmacología y la Unidad de Unidad de Matemática y Física, mejorando notablemente la infraestructura con que contaban estas unidades académicas. Para octubre de 2001 está previsto la finalización de la 2da. etapa del edificio integrador, unos 1800 metros cuadrados adicionales, donde funcionarán el Departamento de Bioquímica Clínica y el laboratorio de Fisiología que funciona aún en la Maternidad Nacional, permitiendo la integración definitiva de éste al Departamento de Farmacología. Estas acciones mejorarán indirectamente la capacidad de los Departamentos de Química Biológica y Fisicoquímica, que todavía funcionan en áreas del Pabellón Argentina. Una de las misiones de la Universidad, establecida en sus Estatutos, es impartir la enseñanza superior asociada a la actividad de investigación científica de modo que ambas tareas se realicen con la máxima dedicación. Para cumplir con estas premisas, la Facultad de Ciencias Químicas desde sus inicios ha considerado que un sólido programa de posgrado es la llave para establecer un sistema continuo de permanente actualización disciplinar, que mantenga un razonable nivel de competitividad con la ciencia que se hace en el mundo y que coadyuve en la diversificación de obtención de recursos económicos. Estableciéndose así un mecanismo óptimo para la formación de recursos humanos de excelencia, capacitados para instaurar nuevas líneas de investigación y atender nuevas asignaturas. Esta generación de recursos humanos facilita la inserción de docentes-investigadores en otras dependencias y universidades, como así también la formación de personal calificado para el sector productivo y de servicios y el normal recambio generacional. Una de las particularidades que desde su creación ha destacado la estructura académica de la Facultad, es su organización en sistema de Departamentos, como así también la de imponer un novedoso sistema curricular en la enseñanza de grado, basado en ciclos y con asignaturas cuatrimestrales obligatorias y optativas. La formación de un científico con criterio independiente comienza con el ingreso a la carrera de doctorado y se progresa a través de una etapa de investigación posdoctoral. El proceso completo, que incluyendo los estudios de grado lleva un total de diez años, hace a la carrera científica una de las actividades académicas más exigentes. El Consejo Ejecutivo de Posgrado de la Facultad es el órgano que coordina, evalúa, organiza, promueve cursos y conferencias, y controla todas las actividades de posgrado. El Doctorado, la más antigua carrera de posgrado de la Facultad iniciada en sus comienzos cuando aún era Instituto de Ciencias Químicas, tiene como objetivo fundamental la formación de recursos humanos de excelencia en aspectos básicos de la química y sus especialidades, como así también en biología celular y molecular y en biomedicina. La Carrera de Maestría fue incorporada en 1987 con el objetivo de vincular el sector académico con los sectores demandantes de recursos humanos necesarios para el desarrollo e investigación tecnológica en áreas de la química. La formación de Magísteres en relación a proyectos tecnológicos en el Laboratorio de Hemoderivados de la UNC ha sido, entre otros, uno de los claros ejemplos del objetivo buscado para esta Carrera. En 1992 se incorporó la Carrera de Especialista en Bioquímica Clínica en las áreas de Inmunología, Endocrinología, Microbiología, Bromatología, Hematología, Toxicología, Parasitología y Virología. El objetivo de estas especialidades es el de capacitar al graduado bioquímico, jerarquizando la actividad profesional y actualizando el nivel de conocimiento teórico y práctico en un área específica de bioquímica clínica y en técnicas modernas de diagnóstico médico, dentro de un marco académico de excelencia y con estrecha vinculación con el sector profesional. La duración de la carrera de Doctorado es de cuatro años, y entre dos y tres años para Magíster y Especialista. Todas las carreras de posgrado de la Facultad han sido evaluadas y acreditadas ante la CONEAU, organismo del Ministerio de Educación de la Nación. Las carreras de posgrado, particularmente el doctorado, han jerarquizado a la Facultad brindándole reconocimiento nacional e internacional. Desde su elevación al rango de Facultad en 1971 y hasta el momento, han obtenido su título de posgrado unos 400 egresados, correspondientes en su mayoría al grado doctoral (ver listado en hojas posteriores). La calidad sostenida de la investigación llevada a cabo en la Facultad ha posibilitado la consolidación de más de 90 profesores, todos con dedicación exclusiva y muchos de ellos pertenecen a la Carrera del Investigador del CONICET. En la actualidad más de 150 doctorandos, en su mayoría becarios de diferentes instituciones, se desempeñan con dedicación exclusiva, asignándose 30-40 horas por semana a la tarea de investigación y 10-15 horas por semana a la docencia de grado. Esta política de la Facultad, por la cual los doctorandos colaboran con el dictado de las asignaturas de grado como auxiliares docentes ha permitido atender a más de 3.000 alumnos de grado de las diferentes carreras con una razonable relación docente/alumno en los laboratorios y con una adecuada preparación técnica y científica. De esta manera, la actividad del doctorado a través de sus investigadores en formación, los tesistas, retroalimenta positivamente la docencia de grado. Por otro lado, no solo la Carrera de Doctorado sino también la infraestructura de la Facultad, ha brindado un marco académico a aquellos egresados de otras facultades de esta Universidad o de otras Universidades permitiéndoles su formación; o alternativamente, a egresados que han desarrollado sus investigaciones en departamentos, centros o institutos que funcionan fuera del ámbito de la Facultad (como es el Departamento de Química Biológica de Ciencias Médicas; Facultad de Odontología; Facultad de Ciencias Agropecuarias; Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Facultad de Matemática, Astronomía y Física; Instituto de Virología de Ciencias Médicas; Instituto de Investigación "Mercedes y Martín Ferreyra"; INTA, etc). El mayor desafío que enfrenta hoy el posgrado de la Facultad se refiere a: reforzar su calidad, sensiblemente relacionada al nivel de equipamiento moderno disponible; explorar nuevos temas de interés mundial relacionados con la química; diversificar la oferta a otras especialidades diferentes a las ya en funcionamiento; propender a trabajos multidisciplinarios potenciando disciplinas relacionadas; intensificar la relación con otras Facultades de la Universidad y con centros de investigación locales, nacionales e internacionales en proyectos académicos y de investigación conjuntos; fortalecer su relación con la actividad profesional a través de programas de educación continua y, finalmente incrementar su pertinencia ayudando a los sectores demandantes la incorporación de conocimiento para apropiación, replicación y adaptación de tecnologías modernas, particularmente en el campo de la biotecnología y la industria farmacéutica. No nos deben desanimar las actuales dificultades para enfrentar estos desafíos, simplemente debe bastarnos, a los responsables de hoy, en pensar las dificultades que existían hace 30 años cuando un puñado de profesores con escasos recursos pensaron en grande a la Facultad.
Carreras
- Doctorado Cooperativo
- Doctorado en Ciencias Químicas
- Especialista en Bioquímica Clínica
- Especialista en esterilización
- Especialista en Química Clínica
- Maestría en Ciencias Químicas
Cursos
- Inmunobiología de los Linfocitos B
- Avances en el conocimiento del Sindorme Uremico Hemolítico(SUH)
- Curso de Biofísica Molecular deBiomembranas
- Curso De Doctorado De Formación Específica

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